Capitulo 9

Leer Sin Conexión:

I was reincarnated as a Magic Academy!

Capítulo 9: Como Nanya me robó mí el’doraw…

Cuando desperté al día siguiente, aún estaba en mi Mente Interna. No tenía ni idea de por cuanto tiempo había dormido, pero mi energía mágica había vuelo a sus valores normales, y yo me sentía vivo y bien. Una cosa era diferente acerca de este día. Yo estaba abrazando una cálida almohada que se sentía como un malvavisco. Confundido y curioso al mismo tiempo, gentilmente toqué los placenteros colchones y me di cuenta que me traían un sentimiento nostálgico.

¿Dónde he sentido esto antes? Me pregunté.

¡Ah! Es cierto, Alina… Cuando nos comportábamos como conejos calientes, Siempre insistía en poner mi cara en sus deliciosas montañas. Eran suaves y se sentían como estas. ¿Uh?

Parpadeé sorprendido, levanté mi cabeza de los suaves colchones y miré a su propietaria. La bella el’doraw me miraba con el ceño fruncido y un rubor rosado en sus mejillas. ¡Sip! ¡Esto lo confirma! ¡A la que manoseé dormido no era otra más que mi linda esclava! De algún modo, me sentía feliz, pero la palma que me mando volando a lo profundo de la obscuridad de mi Mente Interna no se sentía acogedora. ¿Quizá lo merecía?

Con un largo suspiro, volví a su lado.

¡¿Qué significó eso?! ¡¿Por qué lo hiciste?! Pregunté.

La única respuesta que obtuve de ella fue un silencioso ‘Hmph’. Después de eso, ella esquivó mis ojos y cruzó sus manos en su pecho.

Sólo por precaución, eché un vistazo fuera de mi Mente Interna y regresé al mundo real. La cama estaba vacía, significando que Nanya se había ido. Los pájaros cantaban afuera, y podía ver los resultados de mi batalla: un bosque quemado.

Regresé con mi linda esclava el’doraw.

Entonces, ¿dónde me quedé? Oh, ¡Sí! ¡Estaba a punto de tomar tus tres medidas! Dije con una sonrisa pervertida.

Ella me miró y apretó su puño.

¡Es broma! ¡Es broma! Dije rápidamente mientras volaba un paso hacia atrás antes de recibir el siguiente sándwich de nudillos.

Dejando salir un suspiro, abrí la ventana de Estadísticas de Salud de nuevo.

Bien, voy a quitarte esas quemaduras y cicatrices, y repararé tus órganos si mi Energía Mágica me lo permite. Le dije con un tono de voz aburrido.

Con una mirada perpleja, me miraba mientras yo veía la ventana holográfica frente a mí.

Déjame ver… ¿qué es lo que falta? Me pregunté.

[Estadísticas de Salud de Shanteya Dowesyl]

[Fracturas: 3] ¿Curar? S/N

[Órganos Perforados: 2] ¿Curar? S/N

[Heridas Abiertas: 12] ¿Curar? S/N

[Cicatrices: 34] ¿Curar? S/N

[Quemaduras: 2] ¿Curar? S/N

[Órganos Perdidos: 3] ¿Curar? S/N

Empecé con [Fracturas]. Esta me costó 150 Puntos de Energía Mágica. Mucho menos comparado con las otras. Lo mismo fue con [Órganos Perforados], [Heridas Abiertas], [Cicatrices], y [Quemaduras]. Todas costaron 840 Puntos de Energía Mágica para una curación completa. Fuera de todas estas estaba [Órganos Perdidos]. Cada órgano me constaría 500 Puntos de Energía Mágica, haciendo un total de 1500, pero cuando le agregaba las otras curaciones, el consumo de Puntos de Energía Mágica fue de 2390, casi la mitad de mi pozo. Como resultado, empecé a sentirme un poco cansado. Entonces, sólo pude deducir que mi fatiga se debía al rápido uso que hacía de la Energía Mágica en vez de a la cantidad. Si recuerdo bien, cuando abrí mis ojos por primera vez en este mundo, tenía cerca de 600 Puntos de Energía Mágica en total.

Pensando en eso, si hubiera elegido algo como las razas Normal o Heroico, nunca habría podido subyugar a los asesinos la noche anterior. Quizá Shanteya hubiera sido asesinada por Tuberculus o uno de los otros profesores. Quizá hubiera terminado destruido por solo uno de estos asesinos.

Este era un pensamiento aterrador, así que decidí no pensar mucho acerca de eso.

¡Ya está! ¡Ya estás curada! Dije con una sonrisa mientras cerraba la ventana de estadísticas de salud.

Shanteya me miró confundida, pero quizá ella no se había percatado del hecho de que su cuerpo, literalmente ya no se encontraba con cicatrices y quemaduras. Entonces, si dentro de mi Mente Interna ella no podía sentir ni el dolor ni los huesos rotos u órganos perforados, es posible que ella no se hubiera percatado de su estado actual.

Con un suspiro, le dije. Mira tu cuerpo. Tus cicatrices se fueron. Sané tus huesos rotos también, reparé tus órganos dañados, agregué los que faltaban, removí la maldición y el Juramento de Muerte bajo los que estabas, y ayer removí tu enfermedad incurable junto con las otras cuatro.

Llevé mis manos a mi espalda y floté un poco hacia atrás. Estaba algo cansado, pero estaba satisfecho con mi trabajo. No importa que me hubiera acabado mi energía mágica de un jalón. Mientras haya hecho algo bueno y haya ayudado a alguien, realmente valía la pena. Entonces, si ella iba a ser mi esclava de ese momento en adelante, no veía razón para dejarla más muerta que viva.

Luego eso pasó.

Después de que ella confirmara el lugar donde tenía las cicatrices y tocara alrededor de su cuello donde una horrible herida se encontraba anteriormente, ella rompió en lágrimas. Por un momento, pensé que hice algo malo, viéndola llorar de esa manera.

Estoy curada… y libre… por fin… dijo con una voz tenue llena con indicios de un ruidoso llanto.

Emm… ¿Te sientes bien? Contesté confundido.

No sabía cómo reaccionar. Siempre he sido malo con las chicas que lloran. Esto era parte del arsenal invencible de Alina en mi vida pasada. Así fue como terminé consiguiendo un trabajo y mudándome con ella… Solo podía decir una cosa: Sin importar el mundo, el tiempo, o especie… ¡las mujeres dan miedo!

Desde mi punto de vista, no entendía por qué ella estaba llorando de esa manera. Lo único que hice fue remover algunas estadísticas enfadosas y curarla. Se me dio la opción, así que no tenía razón para no hacerlo, especialmente desde que yo fui culpable por algunas de sus heridas. No podía ir por ahí diciendo: ‘Esta la causé yo, esta no. Esta la causé yo, esta no.’

¿Estás bien? Le pregunté en voz baja mientras me le acercaba.

Ella asintió lentamente mientras se secaba las lágrimas.

Estoy bien… Pero, ¿cómo te puedo agradecer? Ni siquiera sé quién eres o por qué hiciste esto por mí… Dijo con una voz tierna mientras se abstenía de llorar con todas sus fuerzas.

No es nada. Además, yo fui el culpable de algunos de esos cortes y quemaduras… Subestimé el poder de mi propio hechizo. Puedes considerar el resto como un bono extra, así que ¡por favor no me demandes! Le contesté.

¡Esto no puede ser verdad! ¡El hacer algo así! ¿El usar tanta energía mágica y tratar a alguien de un rango tan bajo como yo? ¿Qué clase de esclavo merece ese tratamiento? Me preguntó confundida.

Deduje entonces que los esclavos no eran tratados amablemente por estos lugares. Técnicamente hablando, si regresara a mi mundo anterior y dijera que Shanteya es mi esclava, había una oportunidad de 10 de 10, de que terminara en la cárcel por actos en contra de los derechos humanos. Por otro lado, algunas personas solo nos verían extraño y pensarían que éramos alguna pareja de pervertidos.

No lo veo de esa manera, mientras tenga el poder y los recursos para tratarte, lo haría. Eres una persona viviente, y libre de tomar tus propias decisiones. Además, si recuerdas, el hechizo de esclavo requería de tu aprobación aceptando este rol. Como tu nuevo maestro, no te negaré tu libertad de expresión, tu libertad de escoger, y el derecho de ser libre de mí. Le expliqué de lo poco que recordaba de los derechos humanos.

Pero un esclavo siempre debe de obedecer a su maestro sin importar que, y viendo todo lo que has hecho por mí, no puedo pensar en la manera en que podría pagarte de vuelta. Al final, ¡déjame servirte por el resto de mi vida! Declaró con una firme mirada en sus ojos.

Ara~ no es exactamente lo que tenía en mente, pero, ¿eso significa que me dejarás manosearte? Pregunté con una sonrisa pervertida plasmada en mi rostro, pero con la intención escondida de hacerla desistir de sus pensamientos.

Si eso es lo que mi maestro quiere… Esta servidora no irá contra los deseos de mi maestro. Dijo con una mirada avergonzada en su cara. Lentamente giró su cabeza y levantó su pecho hacia mí, revelando esas deliciosas montañas.

¡¿Eh?! Rápidamente me giré y abofeteé mis dos mejillas.

¿Maestro? Me preguntó mientras inclinaba su cabeza hacia la derecha.

¡Tienes unas armas muy peligrosas ahí! Contesté sin girarme.

Eso me recordó, sus ropas. Ella estaba vistiendo… bueno, el traje de Eva.

Perdóname por mi último pedido, por favor olvídalo. Emm, esto, te devuelvo tus ropas… No fue mi intención absorberte sin ellas… Le dije mientras sacaba las ropas de asesino de la obscuridad.

Maestro, ¿no está complacido con el cuerpo de su servidora? Me preguntó un poco molesta.

¡No! ¡No! Tu maestro está muy complacido, ¡ese es el problema! Ahora, por favor vístete, antes de que pierda el control de mí moralidad. Le dije.

¡Jeje! Como desee, ¡maestro! Me contestó y se vistió de manera rápida.

Cuando volteé, ella ya estaba vistiendo ropas de nuevo. Esas eran las únicas a mi disposición, y como yo no deseaba recibir la ira de algún dios sagrado a causa del hechizo Colly Toss, decidí no usarlo. Además, dudo que el sostén de Nanya pueda con las bazucas de Shanteya.

¡Bien! ¡ahora te regresaré al mundo real! Le dije.

Como desee, maestro. Me respondió inclinando el cuerpo hacia adelante.

Una gentil esclava el’doraw.

Regresando al mundo real, encontré mi cristal descubierto y a una Nanya enojada mirando hacia mí. ¿Estaba en algún tipo de problema?

“¡Illsy!” Me gruñó.

“¡Gulp!” ‘Tragué saliva’ y pregunté lentamente, “¿sí?”.

“¿Qué es eso de un atentado de asesinato, un bosque incendiado, y yo perdiendo el control del fuego mágico ahí afuera?” Ella me gruñó.

“Técnicamente hablando, creo que dije que fue uno de los asesinos el que inició el fuego.” Traté de quitarme el problema de encima.

“¡Metiste la pata idiota! ¡¿Por qué no me despertaste?! Te pude haber dicho lo que podías hacer para atacarlos, ¡No ir todo ‘Como un dios’ contra ellos! ¡Argh! ¡Tuve que llenar todos los hoyos que dejaste en tu historia!” Me dijo mirándome y apuntando un dedo hacia mí.

“Emm… ¿Lo siento?” Dije.

“Eso no importa ya…” Agitó su mano y bajó la cabeza.

“Emm… ¿Nanya?”

“¿Qué?” Me miró.

“Quiero presentarte a alguien, ¿pero me prometes que no gritarás o le atacarás?” Le pregunté cuidadosamente.

“¿Qué?” Ella miró alrededor pero no miró a nadie más que a mí.

“Ella es una el’doraw. Era parte de los asesinos que intentaron atacar la academia. Es algo así como mi esclava ahora…” Le expliqué.

Oyendo eso, Nanya levantó la ceja y me miró con una expresión confundida.

“Así que, por favor no trates de lastimarla. Ya gasté toda mi energía mágica intentando curarla y quitando los Juramentos de Muerte y Maldiciones, y no es nada fácil.” Le dije, y dejé salir un suspiro al final.

“¿Juramentos de Muerte? ¿Puedes quitar Juramentos de Muerte? ¿De qué clase de tonterías estás hablando?” Me preguntó.

“Emm… ¿No es normal quitar Juramentos de Muerte si tienes la cantidad suficiente de magia? Me costó como 2000 puntos de Energía Mágica. También estaba esta rara maldición llamada Maldición de Obediencia. Esta sólo costó 1400 Puntos de energía Mágica.” Le expliqué mientras me encogía de hombros.

Pero pensándolo honestamente, no veía esto como algo problemático, considerando que mi regeneración de Energía Mágica es de 25 puntos por segundo, el gastar unos pocos miles de puntos, algo como eso se siente como algo natural.

Nanya gruñó y se tallo la frente con dos dedos.

“Por favor, deja de hablar antes de que destruyas mi sentido común por completo… ¿Y qué es lo que quieres decir por puntos? He escuchado que es algo normal para unos magos el medir su pozo de energía de alguna manera, pero… Ugh, mejor dejo de pensar en ello. Como sea, muéstrame a la persona de la que hablaste. Una vez que hable con ella. Quizá entenderé algo…” Ella dejó salir otro suspiro. Bajando su cabeza, me miró y preguntó, “no me atacará, ¿o sí?”

“No.” Le contesté y entonces la saqué de la obscuridad de mi mente interna.

Shanteya apareció a mi derecha, parada ahí y vistiendo las ropas que previamente le había dado. Había una expresión calmada en su rostro, pero a diferencia de antes, ella ya no vestía una máscara y su cuello estaba descubierto, mostrando el tatuaje de esclava que había sido colocado ahí por mi hechizo.

La primera cosa que Nanya miró fue el pecho de la el’doraw y luego al suyo. Por alguna razón, ella me lanzo una mirada y luego dejó salir un suspiro de derrota. Fue un comportamiento algo extraño, pero no dejé que me preocupara, así que proseguí con la introducción.

“Esta chica que se ve joven es Nanya, la Bruja de la Tormenta, una maestra en esta academia, de la cual aún no sé cómo se llama.” Dije.

“¡Es Fellyore! ¡Academia Mágica Fellyore!” Nanya me dijo con un vistazo.

Ahora que ella lo menciona, creo que recuerdo que el viejo dijo algo parecido. Al parecer no le puse atención… creo.

“Como sea, esta de aquí es mi primera esclava, ¡Shanteya Dowesyl!” Dije orgulloso.

“Es un placer conocerla, madam.” La asesina el’doraw dijo inclinándose respetuosamente.

“Da igual… entonces, ¿escuché que este retrasado te curó?” Preguntó Nanya, apuntando hacia mí.

¡Hey! ¡No soy un retrasado! Puedo ser torpe algunas veces… Eso es todo… Pensé, pero decidí mantener mi boca cerrada antes de responderle al estilo de los Yakuza.

“Mi maestro no es un retrasado, y efectivamente, él fue el que curó mis padecimientos, mis maldiciones, mis huesos rotos, mis cicatrices, reemplazó mis órganos, y me ofreció mi voz de nuevo. Por eso, siempre estaré en deuda con mi maestro, ¡y yo le seguiré sirviendo por su amabilidad, de la forma en que él lo desee!” Shanteya declaró después de lanzar una mirada a Nanya.

Por alguna razón, la el’doraw parecía tener la idea de que, sólo por lanzar una curación, ¿ya por eso sería mi esclava? Mi mentalidad del siglo 21 me gritaba que esto estaba definitivamente mal. Yo la quería corregir, pero ¿Qué podía decir? Técnicamente hablando, yo la separé de sus antiguas compañías, la puse en peligro y, forzosamente le quité unas estadísticas únicas.

En otras palabras, yo la estaría abandonando si le dijera que no quería que fuera mi esclava, ¿cierto? Me quedé pensando acerca del tema en silencio.

“¿Me estas escuchando? ¡Oye! ¡Illsy!” Gritó Nanya.

Parpadeando de la sorpresa, miré a la anciana que gritaba. Estaba a punto de golpearme con un palo, pero Shanteya estaba defendiéndome galantemente.

“¡No te dejaré herir a mi maestro!” Declaró, parándose en medio de mí y el demasiado peligroso palo de madera.

“No lo voy a herir, ¡sólo lo romperé en un billón de piezas!” Gruñó.

¡Eso me mataría incluso a mí! Quería decir.

“Aquí estoy, ¿cuál es el problema Nanya?” Pregunté rápidamente.

“¿Oh? Regresaste, ¿eh? Bueno, como estaba diciendo. La esclavitud está prohibida en este reino por órdenes del anterior rey.” Me dijo mientras se calmaba.

¿Prohibida? Bueno, esas son buenas nuevas, creo.

“Desafortunadamente, los otros reinos no piensan igual. Los esclavos representan valiosas posesiones para los nobles y ricos folclores, como sea, lo que quiero saber es ¿qué le hiciste eso a Shanteya? ¿Pusiste una maldición en ella?” Me preguntó, apuntando al tatuaje en su cuello.

“¿Huh? No, emm… déjame decirte la descripción del hechizo.” Le sugerí.

“Te escucho.”

“Bueno, al lanzar este hechizo, que necesita la autorización del individuo, uno puede cambiar el estado de este al de esclavo. El esclavo recibirá la protección de su maestro. El esclavo no pueda dañar a la persona que lanzó el hechizo. El esclavo no puede dañar a la persona que se le indique como su maestro. El esclavo debe obedecer las órdenes del maestro. Si falla en hacerlo puede resultar en un castigo o la muerte del esclavo. Lanzar el hechizo de nuevo en el esclavo removerá todos los efectos del hechizo. Bueno, esto es lo que decía, sin embargo, al absorber a Shanteya para cuidarla me di cuenta, que el hechizo no funciono en ella. Ella me abofeteo cuando yo… Emm… cuando me vio por primera vez.” Le expliqué e hice mi mejor esfuerzo por omitir la parte en la que intenté manosear las dos grandes y esplendorosas cosas que se encuentran en su pecho.

“¿Eso es todo?” Me preguntó mientras alzaba una ceja.

“¿Sí?” Le contesté.

“Entonces, lanza el hechizo en ella de nuevo.” Me dijo cruzando sus brazos en el pecho.

“¡Nay!” Dijo Shanteya mientras la miraba.

“¿Qué? ¡Este retrasado te hizo su esclava! ¡Es absurdo!” Declaró Nanya, y después con un tono de voz bajo dijo “… y diciendo cosas como que tienes que obedecer sus órdenes, que tal si… tú sabes… y el hace eso y aquello.” Sus mejillas se pusieron rojas, pero no pude escuchar lo que ella balbuceó al final.

“Incluso si es así. El maestro me ofreció algo que nadie nunca había intentado o pensado antes.” Shanteya dijo con na voz calmada mientras ponía su mano en su garganta. “Mi voz… y mi habilidad para tener niños una vez más…”

La última parte fue un poco sorprendente. Yo pensé que ella había perdido un riñón o algo más cuando miré órganos perdidos.

“¿Así es entonces? Bueno, si ese es el caso. Yo me encargaré de ti. Tú, estúpido bufón, hazme su segunda maestra, ¡Así podré tener un ojo sobre ella! ¡No te dejaré lastimar a esta pobre chica!” Declaró Nanya con una mano en su cadera y apuntando un dedo hacia mí.

“Em, ¿de acuerdo?” Parpadeé sorprendido. Después de tomar un profundo suspiro, miré a la el’doraw y le dije, “¡de ahora en adelante escucha las ordenes de Nanya como si fueran las mías! ¿Entendiste?”

“Sí, maestro. Si es lo que desea de mí, así lo haré, pero quiero que sepa que no me importaría si me ordenara hacer algo pervertido. Siempre y cuando sea para mi maestro o con mi maestro… su servidora estará de acuerdo…” Ella se volteó mientras decía estas últimas palabras, poniéndose totalmente roja.

¡Oye! ¡Oye! ¿En qué estás pensando? ¿Será a causa del hechizo? Me pregunté mientras la miraba un poco perturbado por la poca defensa que tenía hacia mí.

“¡Bien! Ahora, sígueme, Shanteya. Tenemos muchas cosas de las que hablar y también tenemos que encontrarte unas ropas nuevas. ¡Pero primero lo primero! Te ordeno que no ataques a nadie en esta academia a menos que yo te diga que son enemigos. ¡Esto significa que no tienes permitido terminar tu misión anterior! ¿Lo captas?” Le preguntó Nanya mientras la tomaba de la mano.

“Lo entiendo, pero tiene que saber que su servidora ya se había olvidado de esa misión y de su anterior estilo de vida en el momento en que mí maestro me hizo suya. ¡Ahora sólo quiero servirle al maestro Illsyore!” Shanteya declaró muy segura.

¡Aw~! ¡Tan buena chica! Pensé cuando la escuché.

“Mientras lo entiendas, está bien. Además, el hechizo de esclavo se hará cargo del resto. Ahora, sígueme.” Dijo mientras se llevaba a mi el’doraw lejos de mí.

Me quedé solo en ese cuarto frío.

“Espera, ¿ella me acaba de robar a mi esclava?” Parpadeé sorprendido, pero era demasiado tarde para quejarme de cualquier modo, y no es como si pudiera hacerlo en primer lugar. No tenía el deseo de ofender o hacer enojar a Nanya.

Leer Sin Conexión:

© 2017 - LightASPNovel V. 3.0EspañolEnglish