Capitulo 15

Leer Sin Conexión:

I was reincarnated as a Magic Academy!

Capítulo 15: La definición errónea de ‘Fácil’

Parte 1

Esa noche, dormí como un bebé. Puede que Shanteya haya sido parte de la razón, debido a que usé sus Santas Montañas como una cómoda almohada, pero puede que haya sido también porque había construido aquel piso del calabozo. Si este hubiera sido el viejo yo de antes de mi reencarnación, me habría alejado de dicha labor y me hubiera mostrado complacido sólo con reparar la Academia Mágica mientras me quejaba de no tener una computadora conmigo.

Al día siguiente, fui despertado por el beso de buenos días de Shanteya, el cual recibí sin reservas. Sus labios eran suaves y se moldeaban perfecto con los míos. Era extraño que, mientras le daba la bienvenida al beso, no sentía como si estuviera traicionando a Alina con este, pero cuando se trataba de ir por más, sentía que mi corazón era perforado por la horrible lanza llamada ‘remordimiento’.

Antes de salir a construir mi calabozo, tomé la lista de Shanteya y empecé a reparar todas las cosas rotas alrededor de la Academia. Las versiones mejoradas de mis skills de reparación me ayudaron mucho, y terminé más rápido de lo que antes hubiera pensado.

Mientras volaba alrededor, buscando por cualquier cosa que luciera muy dañada, escuché un sonido encantador proveniente del jardín de detrás de la escuela, no muy lejos del bosque. Inmediatamente lo reconocí como el gentil tono de un violín. Antes en la Tierra, muy seguido disfrutaba escuchando a cierta chica violinista, bailadora e hiperactiva. Algunas de sus canciones eran algo energéticas y justo lo que necesitaba cuando la música ambiental de los juegos no era buena. Esta, sin embargo, estaba lejos de ser energética, era calmada, gentil, y sostenía algún tipo de tristeza, prolongando así el tono. Nunca antes había escuchado algo así, era placentero para el alma.

La que estaba tocando era una chica draconiana. Su altura era mayor a la de un humano normal, unos increíbles 2.5 metros de alto. La punta de una larga cola con escamas doradas y decorada con grandes listones rosas se podía ver saliendo de debajo del dobladillo de su vestido blanco. El vestido que ella vestía estaba lleno de volantes amarillos, un diseño que se amoldaba al de una señorita noble o a la hija de un mercader muy rico, pero toda esta tela extra no escondía su bien proporcionado pecho. Era más grande que el de Shanteya, pero para su altura, lucía como un doble D de una mujer con una altura de 1.70 metros. No había alas en su espalda por lo que pude notar. Sus ojos estaban cerrados mientras ella escuchaba el hermoso tono que creaba, así que no podía saber como y de que color eran, pero sabiendo como otros estudiantes draconianos lucían, muy seguramente eran rasgados. Tres escamas doradas decoraban cada una de sus mejillas, justo debajo de sus ojos. Las más alejadas de su nariz eran las más grandes, mientras las más cercanas eran las más pequeñas. Unas pocas escalas doradas estaban en su frente también, terminando con la forma de un gran diamante. Ella tenía un par de puntiagudos, y curvados cuernos localizados justo detrás de sus orejas puntiagudas. Estos parecían los de un Gran Antílope Kudu, pero no tan largos. Sus rasgos faciales eran algo hermosos también, y su largo cabello rojo caía con gracia por su espalda. Si no lo supiera bien, definitivamente hubiera pensado que veía una princesa en una escena de película.

¿Ella es una estudiante de aquí? Me pregunté mientras admiraba la escena pacíficamente.

Probablemente tocó por un buen tiempo, pero cada segundo fue verdaderamente cautivador. Cuando terminó, bajó su instrumento y miró al cielo. Rojo sangre era el color de sus ojos y una gentil sonrisa adornaba sus labios.

¿Quién es ella?… Pensé.

Unos momentos después, ella guardó su violín y dejó el área. Tomé una nota mental de en donde había encontrado a la chica draconiana y después me fui. En términos de distancia, mi calabozo estaba como a un kilómetro del edificio principal de la academia.

“Ahora, ¡A empezar a trabajar en el segundo piso!” Dije con una sonrisa.

La excitación del día anterior había vuelto, y no podía esperar para empezar a escarbar en el suelo y poner mis trampas. Era como un niño pequeño al que le habían dado un nuevo juguete con el que jugar, pero esta necesidad, este deseo por construir un mortal calabozo provenía de algún lugar en mi interior. Este era un nuevo sentimiento, más parecido a un instinto perteneciente sólo a los calabozos.

Antes de empezar a hacerlo, decidí primero dibujar un mapa de él. ¿Qué tan grande iba a ser? ¿Qué tan complejo? ¿Qué tipo de trampas tendrá dentro? ¿Qué tipo de jefes? ¿Dónde los debo colocar?

Estas eran preguntas que moría por contestar, y una tras otra, las contesté.

Primero que nada, este iba a ser extremadamente grande, un kilómetro por un kilómetro o quizá incluso más, además iba a ser muy complejo, un laberinto con paredes de cincuenta centímetros de largo cubiertas en algo parcialmente refractivo. Después de eso, iba a hacer otra puerta que se abriera sólo si los aventureros tiraban de dos palancas localizadas en dos cuartos diferentes con acertijos. Por supuesto, el siguiente sistema de palancas estaría localizado en habitaciones de Mini-Jefes en esquinas opuestas, así que los aventureros estarían obligados a viajar a través de todo el laberinto más de una vez. Para hacerlo incluso más difícil, decidí camuflar esas puertas que se iban activar de una manera en la que sería imposible detectarlas sin que estuvieran abiertas. El cuarto final iba a ser grande, circular y con un Jefe en él. Debía estar seguro de encontrar una manera de hacer láseres aglcm rastreadores… ¡El propósito de este piso sería causar estrés e irritar a los aventureros lo más posible!

Recordé los tiempos en mi anterior vida, cuando jugaba en el laberinto que alguien había hecho en un juego vóxel de sandbox, en el cual era frustrante encontrar la salida. Los corredores eran angostos, las paredes echas de unos bloques color negro, había trampas por todos lados, e incluso había algunos mobs irritantes que se la llevaban siguiéndome. Odié ese laberinto con toda el alma, me negué a terminarlo, pero justo ahora, quería hacer algo incluso más irritante y frustrante que eso.

Sí… sin piedad… Pensé a mis adentros mientras el sentimiento de estar creando algo tan endemoniadamente ruin me acercaba a un estado de euforia pura.

Una vez que los planes fueron hechos, empecé a experimentar con varias estructuras de trampas y las paredes. Ese día fue gastado sólo en ese tipo de investigaciones. Por supuesto, también intenté algunas maneras de lograr que el láser se moviera, pero fallé miserablemente en todas ellas.

Regresé durante la tarde. La academia estaba silenciosa, y no había signos de peligro dentro de mi territorio. Los únicos monstruos por los alrededores estaban alejados seis kilómetros. No tenía razón alguna para preocuparme por ellos. Sin nada más que hacer, busqué en los alrededores por Nanya y Shanteya, las cuales encontré tomando una ducha. Un pequeño y sucio demonio me dijo que espiara un poco, pero peleé desesperadamente con la tentación, aunque, tenía curiosidad de si la señorita draconiana que miré temprano también estaba ahí.

“¿Cómo estuvo el baño?” Pregunté después de que Nanya saliera.

Ella vestía una larga toalla que cubría su pecho y su parte baja. Una más pequeña cubría su cabello, pero no podía ver su cola.

“¿Illsy?” Preguntó un poco sorprendida.

“No te preocupes, no espié. Esperé aquí pacientemente, fuera del baño.” Le dije, pero entonces, una mujer pechugona con un cabello corto y castaño, salió con su traje de Eva y se dirigía a su propia habitación.

Ambos, yo y Nanya, la miramos con sorpresa.

“Eso no fue mi culpa…” Le dije.

“Lo sé… Ella es una de nuestros… Digamos, estudiantes problema.” Dijo Nanya, dejando salir un suspiro.

“¿Estudiantes problema?” Pregunté con curiosidad.

“Sí. Más bien son estudiantes especiales que unos problema. Apenas y asisten a clases y no se preocupan por aprender nada aquí, pero desde que son ricos y pueden pagar una matrícula más cara, ese idiota de Tuberculus permitió que hicieran lo que ellos quisieran. Ese es el caso de esa chica…” Ella respondió, pero eso no explicaba por qué ella andaba por ahí desnuda.

¡Espera! Entonces, ¿eso significa que puedo mirar chicas desnudas caminando a los alrededores sin temor a los golpes de Nanya? Quizá, ¿será ese el motivo por el que Tuberculus se mantenía intentando entrar de manera furtiva? Pensé y consideré seriamente hacer más visitas a los dormitorios.

“¡Ni si quiera lo pienses!” La aparentemente joven chica me fulminó con la mirada.

“¿Qué? No tengo ni idea de a lo que te refieres…” Dije mientras fingía inocencia.

“¡Illsy!” Me miró con los ojos entrecerrados y me mostró su puño apretado.

Tragué saliva.

“Está bien… No lo haré.”

Y esa fue la manera en que dejé de hacer visitas extras al dormitorio. Pensando en eso, creo que, no era que yo temiera que Nanya me golpeara, pero yo no quería que ella pensara mal de mí. Ella era una linda amiga.

“¿No hacer qué? Maestro.” Preguntó Shanteya cuando salió.

Al igual que Nanya, ella estaba cubierta en una toalla, la cual entallaba su figura, ofreciéndome mucho con lo que fantasear.

¡Oh, la ironía! Puedo fantasear, ¡pero no puedo tocar!

“¡Nada! ¡Sólo pasaba para decir ‘hola’!” Dije con una sonrisa, mientras mis ojos estaban pegados a sus Santas Montañas. Qué bueno que era invisible para ellas.

“Si mi maestro desea ir a la cama, no tiene que esperar por mí. Esta noche, dormiré con Nanya. Ella se ofreció a enseñarme el hechizo [Bola de Fuego]. Sin embargo, si mi maestro desea que me le una… no diré que no…” Ella explico, pero sus últimas palabras fueron con una pronunciación más bien avergonzada, incrementando sus puntos de lindura.

Nanya me miraba con sospecha. Bueno, para ser más preciso, al fantasma a mi lado.

“En ese caso, tomaré mi camino. ¡Buenas noches, Shanteya! ¡Buenas noches, Nanya!” Dije antes de irme.

“¡Buenas noches, maestro!” Dijo Shanteya inclinando su cuerpo ligeramente.

“¡Buenas noches, Illsy!” Dijo Nanya.

Una vez que regresé a mi habitación, decidí irme derecho a mi cama. Me sentía un poco solitario, pero logré hacerme a la idea.

El día siguiente pasó pacíficamente al igual que el día anterior. Esta vez no encontré a la señorita draconiana, pero fui capaz de completar el primer cuarto de acertijos y una pequeña parte del laberinto.

Para que las paredes tuvieran el efecto que deseaba, decidí hacerlas de acero pulido con una superficie ondulada en vez de una plana. El sólo volar por esta pequeña sección me hacía sentir un poco confundido. El cambio constante en la apariencia de las paredes, combinado con varios giros y cruces hacían a este laberinto algo confuso. Empecé a compadecer a los pobres aventureros que terminarían en mi laberinto.

La parte mala de hacer grandes paredes de metal de cerca de tres metros con una superficie brillante era el costo de energía mágica. A parte del costo inicial del cuarto, el tiempo que pasé diseñándolo en mi mente también se llevó algo. No quería que las paredes fueran copias de las anteriores, por lo que parecían hechas a mano, lo que significaba que tenía imperfecciones por ahí y por allá. Lo bueno acerca de eso era que confundían al cerebro aún más.

Usualmente, la mente de los humanos intenta detectar similitudes en patrones y seleccionar ciertas partes como marcas guías para detectar el camino de regreso. Pequeños ajustes a las paredes pueden llevar a los humanos a creer que ya vieron su marca y en algunos casos incluso causar que olviden por completo como lucía su marca original. Por supuesto, esto no aplica para los que tienen memoria fotográfica. Ellos eran los únicos que podían detectar pequeñas diferencias en las paredes y navegar propiamente, o tal vez incluso mejor.

Esa noche, regresé algo tarde y encontré a Shanteya dormitando en seguida de mi cuerpo de cristal. Después de absorberla, dormimos pacíficamente hasta el día siguiente.

Seguí trabajando de la misma manera por los dos días siguientes. Dormir con Shanteya se convirtió en algo regular, y sus besos mañaneros eran tan deliciosos como siempre. Esto estaba empezando a convertirse en un hábito, o ¿quizá me acostumbré a su presencia en mis brazos? De cualquier manera, la mayoría de mi atención se centraba en construir el laberinto.

Hablando de eso, un día miré a Rufus discutiendo con uno de sus estudiantes. Esto me llamó la atención ya que estaban hablando de la diferencia entre algunos laberintos. En mi mente, todos eran iguales, pero no era lo mismo que Rufus decía.

“Laberinto es el termino más popular y común mente usado para lo que un Núcleo de Calabazo crea dentro de su calabozo. Sin embargo, hay de dos tipos con una clara diferencia. Unos permiten que se tomen múltiples caminos para llegar a la salida, mientras que en otros solo un camino te lleva a la salida.” Explicó Rufus.

(Nota: Aquí se usan dos palabras diferentes, ‘Labyrinth’ y ‘Maze’, que en español se traducen como laberinto sólo que el ‘Maze’, como se explica en el párrafo, tiene dos o más caminos correctos. No identifiqué cuál era su equivalente en español y decidí cambiar un poco el párrafo usando solo la palabra laberinto.)

Pensando en lo que dijo, mi calabozo era en parte de un tipo, en parte del otro y, en parte mortal… Este no caía en ninguna categoría.

¿Debería preocuparme por eso? Erm… ¡nah! ¡Será un Calabozo Laberinto! Me decidí y volé lejos.

Tres días después pude encontrar a la bella señorita draconiana mientras ella estaba tocando su violín. Escuché su canción acompañado de otros dos estudiantes que pasaban por ahí. Cuando ella terminó, ella regresó a su dormitorio. Por lo que puedo decir, ella era una de esos estudiantes especiales que Nanya mencionó.

Parte 2

Justo así, pasaron dos semanas desde que empecé a construir el segundo piso del calabozo. Día tras día, casi siempre hacia lo mismo, despertaba en los brazos de Shanteya, obtenía un beso de buenos días de ella, volaba alrededor de la academia reparando cualquier cosa que se hubiera roto el día anterior, volaba hacia el lugar donde la señorita draconiana tocaba el violín, iba a mi calabozo y seguía construyendo hasta tarde en la noche, regresaba a mi cuerpo de cristal, y dormía junto a Shateya. Sólo una vez cada tanto tiempo tenía la oportunidad de ir y cazar algún monstruo o bandido que se acercaba a la academia. Fuera de eso, no pasaba nada interesante, sin embargo, me empezaba a preguntar cómo es que la gente de este mundo vivía. Pero dejé todo para su debido tiempo.

El día anterior a que terminara el segundo piso de mi calabozo, Nanya y Tuberculus llegaron a mis aposentos y pidieron una audiencia.

“Illsy, ¡Escuché que has terminado tu calabozo! ¡Nihihihi!” Dijo la aparentemente joven chica con sus manos en sus caderas y mostrándome una brillante sonrisa.

“Si, sólo los primeros dos pisos.” Respondí un poco sorprendido por su repentina aparición.

“¿Cuántos cuartos?” Me preguntó.

“Erm, ¿Unos 40 cuartos? Más o menos igual que los otros, ¿Por qué?” Pregunté.

“¿Cerca de 40? Suena bien para dos semanas.” Ella frotó su barba como si pensara acerca de algo.

¿Hay algo extraño acerca del número de cuartos? Me pregunté.

“¡Muy bien! ¡Hoy entraremos en él! ¡Seremos yo, Tuberculus, Rufus, y Angius! No nos tomará mucho el prepararnos. No necesitaremos mucho porque los primeros dos pisos nunca son tan difíciles de completar.” Dijo con una sonrisa de satisfacción.

“¿Huh?” La miré sorprendido.

“¿Es un no?” Preguntó mirándome con ojos entre cerrados. Realmente deseaba entrar en él.

“¡Por supuesto que no! ¡Por favor! Sólo tengo que ir y construir… erm… unas escaleras o algo para que puedan entrar y salir al final…” Le dije.

“Hazlas. Déjame saber cuándo acabes e iremos dentro. ¡Nihihihi!” Ella rió.

Con eso dicho, ella salió de mi habitación y fue a decirles a los otros profesores sobre su nueva aventura venidera.

Creo que ella ha estado realmente aburrida las pasadas dos semanas… me pregunto si ella acabará todo mi calabozo en dos horas o menos.Pensé y luego dejé salir un gran suspiro.

Mi mayor preocupación recaía en la cantidad de destrucción que tres rangos ‘Emperador’ y un ‘Como un dios’ harían a mi pobre calabozo.

Con un gran suspiro, volé hacia mi calabozo para que estuviera preparado para dar la bienvenida a sus primeros visitantes.

Construir las escaleras era la parte fácil, pero tenía que probar todos los cristales de poder, todas las trampas, todas las conexiones de [Hilos Mágicos], todos los círculos de invocación, los cuatro Mini-Jefes, y la habitación del jefe final. La parte más difícil era ver si los acertijos funcionaban y que no hubiera ni un error en los caminos del laberinto.

Si no fuera capaz de volar y no tuviera una percepción del calabozo, no hubiera sido capaz de terminar el trabajo en solo 3 horas, pero cuando terminé, estaba seguro de que todo era perfecto. El segundo piso tenía una superficie de un kilómetro por un kilómetro. Tenía dos habitaciones de mini-jefes en la esquina inferior izquierda y la esquina superior derecha, un mini-jefe en la esquina superior izquierda, dos acertijos, y una infinidad de cuartos con círculos de invocación de monstruos en ellos. Acceder a la habitación del Jefe final significaba haber resuelto los dos acertijos, haber matado los 3 mini-jefes, tirar de las palancas dentro de los cuartos y luego encontrar la puerta, ahora abierta, en la parte media superior del piso. Dentro, ellos encontrarían las escaleras que los guiarían al primer piso, donde ellos encontrarían otro laberinto, pero esta vez, con lustrosas paredes de acero onduladas. Una vez al final de este, ellos llegarían a la caída que los llevaría el Jefe final. Había también una infinidad de disparadores de trampas esparcidos alrededor del piso, la mayoría de ellos siendo espinas o gas. De regreso al primer piso, construí un pequeño laberinto lleno con serpientes, diablillos, y trampas de gas. Al final de este había una caída de diez metros a un pequeño estanque en la habitación del Jefe final, un minotauro de unos de tres metros de altura, con un hacha gigantesca, pelaje negro, con cuatro manos, ojos rojos, y de nivel 37. Los tres mini-jefes de este piso también tenían un nivel mayor que el del primer piso. Eran de nivel 30. Lo mejor que pude pensar fue que el nivel incrementaba con el número de pisos o quizá por el número de monstruos en él. Por su puesto, el cuarto estaba equipado con nueve láseres aglcm activados con un temporizador y que se movían alrededor por un par de pistones. El minotauro tenía órdenes y había sido entrenado por mí para saber cuándo retirarse al centro y que los láseres no lo golpearan. Un seleccionador de objetivos no estaba disponible para mi aun, pero estaba pensando en entrenar duendes o algún otro esbirro para que lo hiciera.

“¡Estamos listos!” Dijo Nanya.

Ella vestía una túnica de cuero, que cubría sus pantalones y sus botas. En sus manos, vestía un par de guantes de acero, pero nada para proteger su cabeza. Enseguida de ella estaba Tuberculus, que no lucía nada diferente a su apariencia usual. Rufus también estaba igual que siempre, llevando su larga túnica marrón y leyendo un libro. Angius vestía su armadura de aventurero hecha de piel de un monstruo oso. Tenía buena durabilidad.

“Les mostraré el interior.” Dije con un largo suspiro.

“No, ¡Illsy! ¡Quedate aquí afuera! ¡Queremos probarlo sin ti mostrándonos los alrededores! ¡Será más divertido así! ¡Nyahahaha!” Dijo la muy energética Nanya.

“Esta bien, pero por favor se gentil con él…” Le rogué.

“¿Qué tan difícil consideras que es?” Preguntó Rufus sin apartar la mirada de lo que estaba leyendo.

“¿Fácil? ¿Quizá?” Respondí.

“*Suspiro*… Estaremos de regreso en unas cuantas horas…” El dijo y cerró el libro.

“¡Vamos, viejo amigo! ¡Han pasado años desde la última vez que exploramos un calabozo juntos!” Tuberculus le dio unas palmadas en la espalda y le mostró una gran sonrisa.

“Supongo.” Contestó el hombre.

“¡Vamos, muevan sus viejos huesos!” Dijo Nanya, quien se lanzó al interior.

Tragué saliva mientras miraba a los poderosos aventureros entrar en mi pequeño calabozo.

“¿Van a estar ellos bien, maestro?” Preguntó Shanteya.

“Estoy más preocupado de mi calabozo… ¡Lo van a destruir! ¡Estoy seguro de eso! Y no hay ningún pequeño chico brincando por ahí con un martillos para repararlo.” Me quejé.

“¿Un duende?” Preguntó.

“No… un personaje de videojuego… ah, ¡No importa!” Suspiré.

Dos días después, ellos finalmente salieron. Honestamente, estaba empezando a preocuparme, creyendo que me había pasado con el [Hilo Mágico] o los complicados caminos del laberinto. Incluso Shanteya y los otros maestros expresaron su preocupación por el asunto, pero yo aún sentía signos de vida dentro, así que por lo menos no estaban muertos.

“Illsy… ¿Qué en nombre de todos los dioses conocidos era eso?” Nanya me pregunto mientras levantaba una ceja en cuanto salió del calabozo.

Su túnica estaba destrozada, ella había perdido una bota y había signos de lava endurecida entre los dedos de sus pies. Había muchos hoyos en su armadura de cuero, bueno, en lo que quedaba de esta. La mayor parte de esta parecía haberse incendiado, revelando un poco de su hermosa piel blanca. No había ni una cicatriz en ella, eso creo.

Detrás de ella, cargaba tres hombres inconscientes. Uno de ellos era Tuberculus pero sus ropas estaban completamente chamuscadas. El había perdido su sombrero, cejas, barba, y el cabellos de la parte de arriba de su cabeza. Lucía similar a un monje católico. Tenía unas cuantas flechas de mis trampas en el trasero. Enseguida de él estaba Angius con una infinidad de marcas de mordidas en el cuerpo, el no tenía botas, y tenía las cejas chamuscadas. Rufus no hacía la diferencia. No había ni rastro de sus libros, pero tenía un montón de marcas de mordidas, y sus ropas estaban deshechas, sin embargo, el conservaba sus botas puestas.

“Illsy… ¡¿LLAMAS A ESO FÁCIL?!” Ella me gritó.

Tragué saliva.

“Erm… ¿No lo era?” Pregunté inocentemente.

“¡Casi me quedo sin cola por una raro haz de luz! Y, ¿Enserio? ¿LAVA? ¿LAVA en el PRIMER piso? ¿¡Y que con ese complicado laberinto!? ¡Casi me vuelvo loca intentando encontrar el camino! Rufus empezó a hablar con las paredes. Angius estaba llorando, y ¡Tuberculus se perdió en cuanto entramos a él! Además ¿Qué con el cuarto de las ratas? ¿Y un laberinto con SERPIENTES? Illsy, si yo no fuera una aventurera ‘Como un dios’ con una poderosa armadura mágica, ¡hubiera muerto MÁS de una vez tan sólo en el PRIMER PISO!” Ella me gritó.

“Pero en verdad pensé que era fácil…”

Ella entrecerró los ojos hacia a mi.

“Erm… ¿Uupsi?” Dije con una sonrisa.

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